Cine

Diez grandes trilogías en el cine

Te recomendamos diez grandes trilogías de la historia del cine, que quizás no conocías.

El número tres parece ser bastante común entre directoras y directores de cine para contar una historia o desarrollar una temática. Entre las trilogías más conocidas se encuentran las tres películas del Señor de los Anillos (y, por ende, también, El Hobbit) de Peter Jackson; las tres películas de Volver al Futuro de Robert Zemeckis; de Spider-Man de Sam Raimi. Las tres trilogías de Star Wars por diversos directores. Un montón de nombres y ejemplos se nos pueden ocurrir a la hora de hablar de trilogías. Esos son tan solo algunos, y varios muy populares.

Otras películas (algunas no tan populares fuera de un público autoproclamado cinéfilo), pueden ser las que componen las trilogías de Krzysztof Kieslowski (Trilogía de los tres colores), Rob Zombie (Trilogía de la familia Firefly), Michelangelo Antonioni (Trilogía de la incomuniación), Lars Von Trier (Trilogía Europa, Trilogía del Corazón de Oro), Michael Haneke (Trilogía de la glaciación –emocional), Edgar Wright (Trilogía del Cornetto) y Francis Ford Coppola (Trilogía del Padrino).

No voy a afirmar que las diez trilogías a mencionar son desconocidas; pero considero que, de una u otra forma, son, o menos conocidas, o menos valoradas que las casi quince trilogías que mencioné hasta este punto.

10. “La trilogía de Evil Dead” de Sam Raimi.

Creo que es la trilogía más conocida de las que se mencionan en esta lista, no solo por su remake dirigido por Fede Álvarez, sino también por su serie de televisión a modo de Spin-Off.

Pese a no ser fanático de la tercera, considero que es una saga bastante sólida con un tono bizarro y alocado que la caracteriza. La segunda hasta podría considerarse un reboot (borrón y cuenta nueva) con respecto de la primera película; contradiciendo la solidez y consistencia de la que hablaba, en cierto punto; pero también puede verse como dos modos distintos de contar una misma historia. La primera entrega siendo un slasher clásico, y la segunda llevando tanto el humor, el absurdo y a su personaje principal más allá; dándole un tono completamente distinto a la anterior.

Recomiendo mucho la saga de Evil Dead para cualquiera que no la haya visto, compuesta por “The Evil Dead” (1981); “Evil Dead II” (1987) y “Army of Darkness” (1992). Y también, por qué no, el remake “Evil Dead” (2013); el cual tiene un excelen-te clímax.

9. “La trilogía* del poder” de Aleksandr Sokurov.

Aleksandr Sokurov hizo algo que nunca hubiese creído ver en el cine, tres his-torias basadas en personas reales pero, a la vez, tan originales y nunca antes vistas que parecen historias de ficción inventadas por el mismo Sokurov. Pero no voy a decir tonterías, la onda de agarrar tres líderes totalitarios (Hitler, Lenin, Hirohito) y darles una profundidad y una visión demasiado particular. Moloch (1999); Taurus (2001); The Sun (2005).

No son películas biográficas. Sokurov pone a cada uno en una situación distinta (Hitler y sus amigos se van a una casa a dejar de hablar de política por unos días; Lenin está en su lecho de muerte y es visitado por Stalin, viendo cómo la forma de su nación de percibir al comunismo y los líderes de ejercerlo estaba cambiando; Hirohito dejando el poder al verse Japón derrotado por Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial).

Las tres películas suelen transcurrir tan solo en un mismo día o en el marco de una semana; por lo que insisto, no son películas biográficas, sino estudios de las per-sonalidades de esos líderes totalitarios. Mi favorita es la última porque mezcla el misticismo japonés y el aislamiento del líder; dando una escena que, si bien no muestra nada, es casi surrealista dentro del contexto.

*Aclaro que puede interpretarse como una tetralogía pues Fausto (2011) también forma parte de ella; pero tanto la temática como la dirección y la puesta en escena son muy distintas a las otras tres.

8. “La trilogía de Apu Sansar” de Satyajit Ray.

A diferencia de la anterior, esta trilogía no es temática, sino que cuenta la historia de un niño que nace en la pobreza de la India y tiene que sobrevivir a la hostilidad y precariedad de su entorno.

En Pather Panchali (1955) vemos su nacimiento y niñez, conocemos a sus padres y a su hermana. En Aparajito (1956) vemos su crecimiento y adolescencia; lidiando con ir a estudiar lejos de su pueblo natal y el distanciamiento con respecto a este. La última película, Apu Sansar (1959) (O “The World of Apu” en inglés) cuenta su vida adulta, su enamoramiento y la relación con la familia que forma.

Las tres películas son interesantes a su modo, todas tocan temas distintos y están atravesadas por la trágica vida de Apu. La primera, al tener de protagonistas a niños, puede parecer la más infantil pero pronto logra esa seriedad y crudeza que ca-racterizará al resto de las películas.

Pero no me malentiendan, no intenta dar un mensaje desesperanzador ni mucho menos. La película es un retrato de la sociedad y la realidad de muchas personas en la India en esa época; en donde Apu podrá pasar por desgracias, pero también tendrá sus buenos momentos.

Mi favorita es la última porque lo que más me interesaba era cómo irían a cerrar la historia de Apu y su arco como personaje. Me dejó más que satisfecho, y espero que a ustedes también.

7. “La trilogía del departamento” de Roman Polanski.

De más está decir que Roman Polanski es uno de los cineastas más polémicos que haya visto el cine. No solo la tragedia por la cual vivió en 1969, sino la condena por relaciones sexuales ilícitas con una menor de edad (por la cual terminó huyendo del país y evitando visitar países que pudieran probablemente extraditarlo a Estados Unidos).

Antes de su juicio por la violación de una menor de edad en 1977, Roman Polanski hizo una de las trilogías temáticas de terror psicológico más importantes de la historia del cine. Repulsion (1965), Rosemary’s Baby (1968) y The Tenant (1976) comparten suceder, en casi toda su duración, dentro de las cuatro paredes de un departamento. La primera explora a una mujer que repudia la interacción con los hombres y a la locura que desciende debido a esa misma condición; Rosemary’s Baby (la más co-nocida de las tres) trata sobre una mujer que es embarazada por su marido en una violación y los otros inquilinos del edificio comienzan a comportarse de forma extraña; The Tenant habla sobre la discriminación que sufre un extranjero polaco en Francia, representada, una vez más, por el comportamiento extraño de demás inquilinos de un edificio.

Las tres películas son un gran ejemplo de cómo el surrealismo, el drama y la crítica social pueden mezclarse dentro de una atmósfera terrorífica y claustrofóbica que envuelve a cada protagonista principal de cada respectiva película. Estos previos trabajos son excelentes, luego cada quien decidirá qué pensar o cómo actuar respecto al cine de Polanski en contraposición a su vida personal y sus acciones y conductas. No tratamos de eso acá pero siempre vale la pena mencionarlo porque no es un dato menor.

6. “La trilogía sobre la búsqueda de la verdad” de Luis Buñuel.

Ésta quizás sea la trilogía menos conocida pues, en realidad, muy poco se ha hablado de estas tres películas como una trilogía. Según la página de Criterion Collection, la trilogía fue proclamada como tal más adelante; conformada por The Milky Way (1969); The Discreet Charm of the Bourgeoisie (1972) y The Phantom of Liberty (1974).

Las tres películas tienen en común, tal como dice el título (y es algo que también es transversal a la filmografía de Buñuel), la búsqueda de la verdad tanto en relación a dogmas religiosos, como la presión de las normas sociales y la gran cantidad de perversiones (desde un sentido Freudiano de la palabra en donde perversión no tiene una connotación negativa) sexuales.

The Milky Way (1969) trata sobre una pareja de peregrinos que atraviesan Francia y España, cruzándose en el camino con representaciones, dogmas, herejes y situaciones bíblicas.

El discreto encanto de la burguesía (1972) vendría a ser una suerte de remake o hasta antítesis de El Ángel Exterminador (1962). En la de 1962, burgueses se reúnen a comer y no pueden salir; en la de 1972, burgueses son interrumpidos siempre que quieren reunirse a comer.

El fantasma de la libertad (1974) es un repaso de varias vivencias que interpelaron a Buñuel que mezcla temas religiosos, sexuales, políticos y sociales desde una concatenación de historias separadas en donde una va llevando a la otra.

Recomiendo mucho las tres películas, aunque la primera me guste mucho más que las otras dos; son obras muy interesantes e importantes, no solo dentro de la filmografía de Buñuel como sus últimos trabajos, sino dentro del cine en general.

5. “La trilogía de la depresión” de Lars Von Trier.

Casi todo, por no decir todo, el cine de Lars Von Trier consta de trilogías. Sus primeras tres películas (“Forbrydelsens Element”, “Epidemic” y “Europa”) y sus tres películas siguientes (“Breaking the waves”, “The Idiots” y “Dancer in the Dark”) conforman cada grupo una trilogía. Luego, su filmografía sigue con “Dogville” y “Manderlay”; conformando la trilogía “Estados Unidos: Tierra de Oportunidades” que quedó incon-clusa al no haber estrenado “Washington”.

Su carrera no está exenta de polémicas, desde denuncias de acoso sexual hasta sostener tendenciosos puntos de vista (en relación a Hitler) fácilmente mal interpretables. Siendo una persona excéntrica y particular (debido también a su fascinación por lo grotesco), su trilogía de la depresión (inspirada en sus experiencias lidiando con la misma) son, además de sus películas más conocidas, sus películas en donde predomina ese factor de shock al espectador.

“Antichrist” (2009) trata sobre la relación entre un hombre y una mujer, luego de haber perdido a su hijo, y cómo, en una escapada a una casa en el bosque, comienza todo a volverse más grotesco entre ellos, al punto de un grado de violencia casi inhumana. Es de mis películas favoritas de todos los tiempos, pero no está de más aclarar que no es para cualquiera, hay que tener estómago.

“Melancholia” (2011), dividida en dos partes algo distinta entre ellas, trata, en un principio, sobre el casamiento de una mujer y su relación tanto con su hermana como con el resto de su familia. La segunda parte trata de la obsesión de una de las her-manas con un planeta que podría estrellarse con la tierra. A mi parecer, es una de las mejores películas a la hora de representar la depresión en el cine.

“Nymphomaniac” (2013) es quizás la más polémica de las tres (si ya Antichrist lo era, imagínense). Dividida en dos volúmenes, conforman una sola película que trata sobre la vida sexual de una mujer ninfómana y su relación con su familia, amigos y diversas formas de relacionarse con otros hombres y el sexo a lo largo de su vida.

De más está decir que son películas bastante especiales y peculiares; algunas más explícitas, otras más alegóricas, pero, sobre todo, en menor o mayor medida, grotescas, explícitas y fuertes.

4. “La trilogía del Silencio de Dios” de Ingmar Bergman.

La religión y la relación entre los personajes del cine de Bergman y Dios siempre fueron temas que atravesaron casi todas sus películas; por no decir todas ellas, en cierto punto. Estas tres, en un principio, no fueron concebidas como una trilogía; más adelante, pensándolo en retrospectiva, Bergman sostuvo que, al tener un tema en común, podrían conformar una.

Lo que las tres películas tienen en común es, como dice el nombre, el silencio de Dios; a modo metafórico, la ausencia de dicha figura en la vida de los protagonistas de estas películas. “Through a Glass, Darkly” (1961) trata sobre una mujer esquizofrénica quien, salida de una institución mental y viviendo de nuevo con su familia, se ve sumida en una serie de problemáticas que le hacen esperar una respuesta por parte de Dios.

Si bien la anterior tocaba el tema de la ausencia de Dios, la trama giraba más en torno a las problemáticas terrenales que a la ausencia persé; en cambio, en “Winter Light” (1963) el protagonista es un sacerdote que atraviesa a lo largo de la película un doloroso proceso tanto de duelo por la muerte de su mujer, como de duda acerca de la existencia de Dios (debido a injusticias generalizadas en el mundo y sobre la pérdida de su mujer).

Hacia el último tercio de ese mismo año, Bergman estrenó el cierre a su trilogía, siendo también una de mis películas favoritas de él. “The Silence” (1963) trata sobre la incómoda y distanciada relación entre dos hermanas y el hijo de una de ellas dos. En esta no se hace tanta referencia a la figura de Dios de forma explícita, sino a través de las acciones y el constante choque entre ambas hermanas.

3. “La trilogía de la Condición Humana” de Masaki Kobayashi.

Dejando por un segundo las trilogías temáticas, las películas de la Condición Humana de Kobayashi cuentan la historia de un hombre, con afinidades e inclinación socialista y pacifista, y su relación con la Segunda Guerra Mundial.

Al tener una que ver con la otra, no voy a dar tantos detalles de cada película para no adelantar nada. La trilogía se divide en “The Human Condition I: No Greater Love” (1959); “The Human Condition II: Road to Eternity” y “The Human Condition III: A Soldier’s Prayer” (1961). Lo único difícil a la hora de afrontar esta trilogía –y digo afron-tar por lo que voy a aclarar ahora; es que cada película dura unas tres horas, Por lo que ver la trilogía entera podría tomar entre nueve o nueve horas y media.

Más allá de ese factor, que podría espantar a muchos; creo que vale mucho la pena pues toca varios temas interesantes. Siempre me gustaron las películas que se toman el tiempo de hacer una reconstrucción de un momento histórico o de un marco específico en donde la sociedad se comportaba de determinada manera. En este ca-so, vemos cómo la película sostiene un fuerte discurso anti-bélico; sin tirarse para al-gún partido político ni mucho menos, pero sosteniendo una ideología a través del pro-tagonista principal quien, en un principio, evita ir a la guerra aprovechando ciertos tra-bajos que justificarían que no vaya al campo de batalla. De nuevo, se toca el tema no solo de la masculinidad tóxica (el deber internalizado que, según se sostenía en esa época, tenían los varones de ir a combatir por su país), sino de la explotación laboral, la corrupción y las injusticias de un sistema que castiga y manda a morir a sus trabajadores; y, aun así, necesita de ellos y les convence que lo que están haciendo es por la patria.

Podría seguir enumerando los temas que toca esta trilogía, como es la xenofobia con los países aledaños asiáticos. También la figura de la mujer (dentro de lo que se puede hablar de figura de la mujer, teniendo en cuenta el contexto histórico de rea-lización de la película) y lo que significa para el protagonista; el ideal que crea en torno a ella y cómo es ella su esperanza y su razón para sobrevivir.

2. “La trilogía del Apocalipsis” de John Carpenter.           

Siguiendo con las trilogías temáticas, es imposible no nombrar a una de las trilogías más importantes de uno de los mejores directores del género de terror que haya tenido el cine. Las tres películas que conforman esta trilogía (The Thing, 1982; Prince of Darkness, 1987 e In the mouth of madness, 1994) hacen uso del terror cósmico y el hecho de que haya un ente superior, más allá de nuestro universo que quiera acabar con el nuestro.

En “The Thing” (1982), un grupo de científicos comienza a ser testigo de varias situaciones extrañas en una investigación en la Antártida. Un ser de otro mundo, ca-paz de cambiar su forma, comienza a ir tras ellos. Es, probablemente, la más conocida de la trilogía.

“Prince of Darkness” (1987) podría ser la menos conocida de la trilogía, en con-traposición. Luego de la muerte de un cura se revela que, debajo de una iglesia en Los Ángeles, hay un misterioso cilindro cuya existencia podría significar el fin del mundo y está directamente relacionada con la religión católica. Un grupo de investigadores y un cura intentan detener la aparición de este ente.

“In the mouth of madness” (1994) es mi favorita de estas tres, mi favorita de Carpenter en general y mi película preferida de terror de todos los tiempos. Trata sobre un investigador de seguros que tiene el trabajo de encontrar a un escritor desaparecido; cuyas historias de terror parecen tornarse realidad en un pueblo llamado Hobb’s End. 

La última es la más, y disculpen el adjetivo gratuito, pero bueno, en este caso aplica, lovecraftniana; pues es la que hace mayor uso y explotación de dicho terror cósmico.Si les gusta el terror de los ’80 y ’90 (sin ánimos de menospreciar el actual, que también me gusta mucho); estas tres películas son las indicadas –y, en realidad, toda la filmografía de Carpenter.

1. “La trilogía de las fronteras” de Theo Angelopoulos.

A mí me gustan las películas que tienen una gran carga de sensibilidad a la hora de contar sus historias. No confundir sensibilidad con alguna suerte de sentimentalismo barato, gratuito o algún golpe bajo para forzar un llanto en el espectador. Me gusta cuando el autor se expresa, y expresa sus sentimientos en las películas y sus personajes. Obvio todos los personajes y las historias pueden tener una carga de la per­sonalidad del autor; pero me refiero a cuando esto está explícito y se entiende la historia que vemos casi como un recorte de las vivencias de dicha persona.

Tal ejemplo es lo que veo en las películas de Theo Angelopoulos, en especial en esta trilogía compuesta por “The Suspended Step of the Stork” (1991); “Ulysses’ Gaze” (1995) y “Eternity and a Day” (1998). Las tres películas tienen como tema en común la inmigración, las disputas por fronteras y lo absurdas que son; poniendo en primer plano lo humano.

“The Suspended Step of the Stork” (1991), o como me gusta decirle, porque el título en español suena mucho mejor: el paso suspendido de la cigüeña; trata sobre un reportero que trabaja por unos días en un pueblo donde hay un gran grupo de refugia-dos albaneses, turcos y del pueblo kurdo. Entre ellos, cree ver a un político griego que desapareció de forma misteriosa unos años atrás. En la búsqueda por encontrar si el hombre es quien él cree que es o no, se explora la inhumanidad que rodea a la exis-tencia de las fronteras; y cómo unos pocos están dispuestos a matar a muchos por un puñado de tierra, y una diferencia étnica.

“Ulysses’ Gaze” (1995) gira en torno a una búsqueda ficticia, por parte del personaje principal interpretado por Harvey Keitel, de unas bobinas (el fílmico o film) perdidas sin revelar de los hermanos Manakia (O Manachia, o Manaki según la traducción); que podrían ser la primera película jamás filmada, antes de los Balcanes ser divididos por nacionalismos/fronteras. La película hace un paralelismo entre la Odisea de Ulises y dicha búsqueda por parte del personaje de Keitel.

La última película de la trilogía es “Eternity and a Day” (1998), la cual trata sobre un escritor muy reconocido que, a su vez, está muy enfermo y le quedan pocos días de vida. En su(s) última(s) semana(s) encuentra a un niño albanés en la calle, quien resulta un inmigrante ilegal; el cual el protagonista apadrina. Tocando, esta vez, el tema de las nacionalidades y las fronteras desde un punto de vista mucho más sen-sible que las otras dos.

Le recomiendo estas tres películas a cualquiera. Quizás la de en medio sea medio difícil de ver, por su duración y ritmo. La última es la más accesible, y la más bonita desde un punto de vista meramente sentimental.

Muchas gracias por leer.

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